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El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura durante las últimas décadas ha participado activamente impulsando diferentes proyectos relacionados en el área de información documental. Estas iniciativas en las que la institución ha participado han contribuido al fortalecimiento de las estructuras nacionales y también han influido de alguna manera en el mejoramiento de los servicios bibliotecarios desarrollados en la región, facilitando el acceso a la producción bibliográfica del sector. Las acciones que en esta área ha emprendido la institución han pasado por diversas etapas, adoptando en cada una de ellas las nuevas tendencias en el campo de la documentación e información agrícola, fomentando, coordinando y desarrollando nuevas estrategias que sirvieron al crecimiento de estos sectores. Es propicio resaltar iniciativas importantes realizadas en la región durante las últimas décadas, las cuales han permitido incorporar acciones cooperativas y/o de trabajo en red:
Sin embargo, haciendo una revisión de las acciones mencionadas anteriormente, queda de manifiesto que existe una infraestructura y voluntad, que requiere de reactivación y consolidación, que le permita dar solución a problemas comunes para el desarrollo eficiente de las unidades de información y así enfrentar las demandas del nuevo orden económico de los países de la región. El IICA en 1998, considerando los antecedentes e identificando el área de información documental como prioritaria, gestionó financiamiento a la Fundación Kellogg para el establecimiento de un sistema de información sobre agricultura, desarrollo rural y campos afines orientado a satisfacer las necesidades de información de los profesionales, estudiantes, instituciones de desarrollo y las comunidades rurales. Este sistema contempla la creación de una red agropecuaria de unidades de información documental de las Américas y el Caribe, denominado como Sistema de Información y Documentación Agropecuario de América Latina y el Caribe (SIDALC). Esta red basa su operación en los recursos de información agrícola y la capacidad instalada del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y de las bibliotecas y centros de documentación agrícola de América Latina y el Caribe (ALC). Del Informe sobre la situación de los servicios de información agrícola de América Latina y el Caribe, realizado en 1998, se desprende la existencia de marcadas diferencias en capacidades dentro de las unidades de información en nuestra región. Se identifica un alto porcentaje de unidades con escasos recursos y poco respaldo institucional lo cual influye en la calidad y cantidad de servicios y también eso se ha reflejado en las relaciones cooperativas con igualdad de condiciones dentro de proyectos realizados a nivel regional. Por lo antes expuesto, el Sistema de Información y Documentación Agropecuario de América Latina y el Caribe (SIDALC), formuló en su propuesta de acción dos niveles de participación de las Unidades de información: El surgimiento de nuevas tecnologías, el avance en las telecomunicaciones, las nuevas necesidades y demandas de los usuarios, son parte de la presión que están enfrentando las bibliotecas actualmente, pues deben incorporarse de lleno a estos cambios y participar como agentes proactivos, ofreciendo a sus usuarios o clientes, servicios y productos que satisfagan sus espectativas. Se requiere entonces de un replanteamiento de los servicios de información, en donde se tomen en consideración las necesidades de los usuarios a los que sirven, los diferentes formatos en que se puede ofrecer la información, las nuevas tecnologías, las telecomunicaciones, y el trabajo cooperativo; de lo contrario, se corre el riesgo de que las bibliotecas no sobrevivan o queden muy debilitadas ante los fuertes y rápidos cambios a que se enfrentan día a día. El reto de las bibliotecas, de cara al nuevo milenio, deberá enfocarse primordialmente a formar un frente común, que les permita enfrentarse a problemas como la disminución de presupuestos, tiempos de respuesta en sus servicios, equipos y programas desactualizados, personal con poca capacitación, colecciones desactualizadas y servicios debilitados. a. Identificación de problemas El desarrollo de la Unidades de información, la identificación y el fácil acceso a la información producida en la región se ha visto afectada negativamente por algunos problemas identificados en varios foros, estudios etc., los cuales se pueden resumir en: a. Falta de políticas de información: esto incluye las instituciones gubernamentales y las no gubernamentales y queda reflejado el poco respaldo que las instituciones brindan a sus unidades de información en la situación de las mismas. b. Recursos: estos en gran medida se derivan también del efecto del punto anterior, al haber presupuestos tan limitados (cuando los hay) influyen en:
c. Colecciones: en la región existen bibliotecas con magníficas colecciones, pero debido a los incrementos de las suscripciones anuales, especialmente de las publicaciones científicas, provocan que las bibliotecas les sea cada vez más difícil mantener actualizadas las colecciones básicas y mucho menos incorporar nuevos títulos. Existe falta de conocimiento sobre las existencias de colecciones en los países. d. Servicios de información: en cuanto a los servicios que se generan en una buena mayoría de las unidades de información se mantienen en forma tradicional, aun considerando las facilidades tecnológicas disponibles. La población a la que se le ofrecen mayores servicios es la científica; son muy pocos los servicios dirigidos a extensionistas, productores y/o empresa privada. Se desaprovechan los recursos existentes por falta de herramientas convenientes que permitan la identificación de los mismos. Se dificulta el intercambio o compra de servicios por la falta de mecanismos que agilicen las transacciones a nivel regional. e. Costos de la información: los servicios de entrega de documentos que ofrecen las agencias comerciales en su mayoría son de alto costo. f. Biblioteca como empresa: es necesario aumentar los esfuerzos tendientes a convertir las unidades de información en empresas, las cuales puedan generar ingresos para autofinanciar parcialmente sus operaciones. La cooperación en el ámbito de los servicios de información, ha estado presente desde hace varias décadas; ya sea formal o informalmente. Las bibliotecas se han asociado, para realizar trabajos conjuntos o compartir recursos y servicios, tendientes a alcanzar un fin específico; por ejemplo, catálogos colectivos, servicio de fotocopias, servicio de préstamo interbibliotecario, capacitación, actualización profesional, etc. Como bien lo señala Anglada, "hoy para las bibliotecas la cooperación ha dejado de ser instrumental para pasar a ser estratégica". El cooperar encierra una potencialidad increíble para el área de la información, si se canaliza adecuadamente. Las experiencias pasadas demuestran, que la cooperación se ha enfocado básicamente hacia la recuperación de la información, no obstante, asumiendo a las bibliotecas como entes sistémicos, cuyos componentes esenciales son entrada (selección y adquisición), procesamiento (análisis de la información), salida (servicios y productos de información), retroalimentación (usuarios o clientes, personal de la biblioteca); la cooperación se puede aplicar en cada uno de sus componentes, como se analizará más adelante.
Fig. 1
Fig. 2 El fin primordial de toda biblioteca, es poner a disposición de sus usuarios o clientes, la información de una manera ágil y oportuna; no obstante, factores como el aumento en la producción de la información, la diversidad de formatos en que se puede obtener ésta, el incremento en los puntos de acceso, su alto costo, la disminución de partidas presupuestarias para las bibliotecas, la proliferación de equipos y programas computacionales; entre otros factores, demuestran que ninguna biblioteca es autosuficiente para cumplir su misión. Por el contrario, deben acudir a la cooperación, como uno de los principales recursos para lograr sobrevivir, y utilizarla, como base para mejorar sus servicios y productos, en beneficio de sus usuarios. Siguiendo el esquema planteado en las figuras 1 y 2, se asume que el desarrollo de una buena cooperación en el campo bibliotecológico se da por etapas, es decir que se podría aplicar tanto para la adquisición de materiales, el análisis de la información, el ofrecimiento de servicios y productos cooperativos, recurso humano y administración, conforme vaya avanzado el desarrollo de dicha cooperación. Al analizar las experiencias pasadas en este campo a nivel de América Latina, se detectó que el énfasis se ha dado básicamente en cuanto al análisis y recuperación de la información, y a raíz de ello las bibliotecas se beneficiaron en mayor o menor grado, en cuanto a capacitación del recurso humano, adopción de normas comunes, enriquecimiento de la colección, y mejoramiento de equipo computacional. Sin embargo, los esfuerzos anteriores de cooperación bibliotecaria, se han visto afectados por varios factores, entre ellos se pueden mencionar por ejemplo:
Tomando como base las experiencias anteriores, la cooperación bibliotecaria deberá estar fundamentada en:
Si bien es cierto se deben aprovechar los esfuerzos e iniciativas generadas en proyectos especiales, éstos deben ser utilizados como soporte para fortalecer un sistema de información cooperativo que busque el beneficio integral de sus miembros, para enfrentar mejor los retos y ofrecer a sus usuarios, los servicios y productos que requieren. Es necesario un cambio de mentalidad, no se puede avanzar y mejorar, a la sombra del aporte de organismos externos; debe haber un compromiso profesional, basado en la confianza y en el trabajo mutuo y equitativo. Este es quizás, el momento más oportuno para establecer trabajos cooperativos, pues el avance tecnológico en cuanto a equipo y programas computacionales, y telecomunicaciones, ofrecen una gama de posibilidades en donde las limitaciones geográficas han quedado eliminadas, para dar paso a oportunidades de comunicación efectiva. Si las bibliotecas trabajan coordinadamente, disminuyen el riesgo de verse subordinadas, y aumentan la posibilidad de defender sus intereses de forma decidida y conjunta. Los beneficios a nivel general, si las bibliotecas trabajan cooperativamente son:
Algunos de los beneficios específicos a nivel de área serían:
Equipo y Programas computacionales
Area de Procesamiento de la Información
Características de la cooperación Existencia y clara definición de objetivos
comunes Para el buen desarrollo y funcionamiento del acuerdo de cooperación, se deben considerar una serie de aspectos, entre los que destacan : Las relaciones entre los socios Para mantener un acuerdo de cooperación, hay que alcanzar un equilibrio entre las necesidades de los socios individuales y los objetivos de la cooperación, y entre las necesidades de los participantes y de las organizaciones a las que pertenecen. Para la supervivencia de la cooperación a largo plazo, es fundamental prevenir que se produzcan tensiones y frustraciones entre los socios, creando una atmósfera en la que los socios se entiendan bien y confíen entre ellos. Las buenas relaciones son más efectivas que las normas y reglas rigurosas. La dirección de la cooperación La mayoría de los acuerdos tienen un coordinador para ocuparse de las actividades comunes, como son la planificación de actividades, las negociaciones con nuevos socios y el trámite con las entidades que aportan financiamiento al acuerdo. El coordinador de la red debe garantizar la cohesión e imparcialidad en términos de actividades, dirección y administración del acuerdo, para lo cual precisa disponer de buenas capacidades en las siguientes áreas: Comunicación : Necesita comunicarse fácilmente con los demás socios, desde el punto de vista técnico o lingüístico. Motivación : necesita crear una cultura y un objetivo común entre los socios, considerando que sus motivaciones para participar en el acuerdo no son necesariamente iguales. Ha de crear cohesión y solidaridad. Conocimiento : Necesita poseer un extenso conocimiento del acuerdo, de sus finalidades, de su organización y de sus aspectos técnicos, a fin de planear los papeles y las contribuciones de los diferentes socios. A continuación se resume la correspondencia entre la profundidad de las relaciones individuales y los aspectos de la dirección de una cooperación:
La comunicación entre los socios: La esencia de una cooperación eficiente es la comunicación eficiente, que permite a socios individuales forjar relaciones que van más allá de los simples contactos profesionales, y ofrecen oportunidades para el intercambio de experiencias y aprendizaje mutuos. La buena comunicación:
Los principales factores que obstaculizan las comunicaciones efectivas en una relación son:
Es importante no sólo reconocer estos obstáculos, sino también tratar de evitarlos seleccionando mecanismos de comunicación apropiados, que pueden clasificarse en dos categorías principales: Métodos "tradicionales" de comunicación: encuentros, conversaciones telefónicas, fax y mensajes por correo. Métodos "avanzados" de comunicación : transferencia electrónica de documentos, correo electrónico y videoconferencia. Los medios de comunicación tradicionales, más eficaces desde el punto de vista de los costos, pueden suplementar a las reuniones regulares; sin embargo, el correo, el teléfono y el fax desempeñan un papel poco mayor que de soporte en las comunicaciones entre los socios del acuerdo, que no pueden sobrevivir únicamente con estos instrumentos de comunicación. Los medios de comunicación más avanzados son instrumentos que cada vez se utilizan más, aunque todavía plantean algunas limitaciones:
Los encuentros son, en muchos casos, el instrumento de comunicación ideal: el contacto directo entre los socios favorece la explicación hasta de conceptos muy complejos. Es preciso determinar los siguientes aspectos: ¿Quién se ocupa de la financiación? Se examina la cuestión relativa a la obtención de financiamiento por vía comercial o a través de fondos externos y se concreta la manera en que deben administrarse los fondos centralizados en beneficio de todos los socios del acuerdo de cooperación. Cuestiones relativas al dinero. Se determina si es preciso disponer de procedimientos financieros y se identifica la naturaleza de los mismos. Algunos de los conflictos más serios tienen su origen en las siguientes situaciones:
Para evitar estas situaciones, en el seguimiento de la cooperación resulta fundamental:
Las pruebas del éxito serán:
Considerando la información anterior, se propone:
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